La idea es hacerlo

¿Has tenido alguna idea que no has podido llevar a cabo?, ¿tienes muchas ideas en la cabeza y no te has atrevido a ejecutar por lo menos una de ellas?, ¿tal vez le has dado vueltas y vueltas y vueltas a una misma idea que no se ha hecho realidad? ó ¿posiblemente has intentado y fracasado muchas veces?.

Cualquiera que sea tu caso si continúas leyendo este artículo tal vez te ayude en algo. Es tu decisión hacerlo o no.

Hace poco compartía en un bar con un amigo una amena conversación sobre varios temas. El tiempo corría hasta que después de algún cruce de palabras y opiniones tocamos un tema; como surge un negocio a partir de una idea. Es posible que muchos de ustedes hayan hablado ya de él, lo hayan compartido con un amigo, se los hayan mencionado en la escuela o la universidad, o tal vez sus padres les hablaron sobre las ideas y el emprendimiento algún día.

Un negocio surge de una idea, es lógico, pero lo que me llamó la atención de la conversación no fue precisamente esto, sino lo que vino después. Mi amigo me dijo: ”para que una idea se lleve a cabo y surja un negocio real, no hay que ponerle tanto cerebro pero si mucho corazón”. El me argumentaba, que la intención no era lanzarse a ciegas, había que pensar y planear las cosas, pero cuando las personas se excedían pensando en cómo hacerlo se llegaba a un estado en que la idea terminaba por no hacerse.

Esas palabras han retumbado en mi cabeza por varios días y han traído a mi mente varios sucesos personales que podrían confirman su teoría. Y muy seguramente tú que estás leyendo también podrías sentirte identificado y pudo haberte pasado alguna vez. Sin embargo, también me ha sucedido lo contrario, he tenido una idea, he hecho un par de cálculos y mi corazón me ha dicho que lo haga y cuando me decidí a hacerlos he obtenido buenos resultados, la teoría parece ser correcta.

Pero ¿por qué? ¿Qué hay detrás de ponerle más corazón que cerebro a las ideas para llevarlas a cabo?

Yo no sé si tenga la respuesta exacta pero esto es lo que he pensado.

El cerebro de los seres humanos, tienen una parte racional y una parte emocional, el cerebro racional se encarga de pensar, hacer cálculos y cuestionar, mientras que el cerebro emocional es el encargado de actuar. Cuando le damos el total control de nuestras idea al cerebro racional, este nos ayuda a darle forma y también la cuestiona, si hay algo que no nos gusta, la corrige y vuelve y la cuestiona, el punto es que cuando la cuestiona demasiadas veces, empieza a producir una sensación de duda que genera miedo, y cuando el miedo aparece muchos desistimos y la idea muere, otros continuamos y le damos el poder a nuestro cerebro emocional para que tome el control y actúe y continúe con la idea a pesar del miedo, es aquí donde cobra sentido lo que mi amigo me dijo: “hay que ponerle más corazón que cerebro”, es aprender a controlar esa emoción para que no permita que nuestros cerebros nos jueguen una mala pasada y nos obligue a desistir.

Algo que he aprendido es que el miedo es una emoción básica que la evolución programo en nuestros genes para permitirnos sobrevivir el mayor tiempo posible. El miedo es una reacción a lo desconocido para evitarlo y así protegernos. El cerebro piensa por defecto que si no lo conocemos posiblemente es malo, y si es malo puede hacernos daño, por lo tanto es mejor dejarlo.

TODOS SENTIMOS MIEDO, está en nuestros genes, la diferencia entre los que lo hacen y los que no es la capacidad que tienen para afrontarlo y seguir a pesar de esta emoción.

¿Pero y entonces como hago para que mis ideas se hagan realidad y el miedo no me derrote?

Simplemente haciéndolo, no hay otra forma, hazlo, convéncete a ti mismo que puedes, convéncete que tu idea es buena y lánzate, no hay mas salida, si en verdad es lo que quieres hacer y si es verdad que quieres ver resultados simplemente hazlo. Y si fallas no importa, estoy convencido que habrás aprendido mucho, y si vuelves a fallar, tampoco importa, habrás aprendido más, mucho más que los que ni siquiera lo intentaron la primera vez, seguramente en algún momento (y seguro que será muy pronto) vas a ver los frutos.

Tú decides en qué lado quieres estar, en el lado de los que lo hicieron y posiblemente fracasaron hasta que lo lograron o del lado de los que nunca hicieron nada por miedo a fracasar. La decisión es tuya y solo tuya, nadie absolutamente nadie en el mundo puede decidir por ti.

Puede haber algunas reglas que te pueden ayudar a vencer ese miedo y a sacar a flote tus ideas. Y quiero compartir algunas contigo que seguramente te pueden dar una guía.

–       Haz siempre lo que te gusta, cuando haces lo que te gusta es más fácil vencer el miedo porque te mueve la pasión y esta viene del corazón.

–       Sé que muchos en algún momento de nuestras vidas sentimos que estamos obligados a hacer algo que definitivamente no nos gusta o no nos gusta del todo, sin embargo es tu elección seguirlo haciendo, o buscar algo que te guste hacer. Por lo tanto esa obligación no es tan real, se resume en elegir hacerlo o  elegir hacer algo diferente que si te guste. Pero puede haber una salida mientras encuentra que es lo que te apasiona y es <strong>cambiar de actitud</strong> y disfrutar de lo que haces en el momento, porque seguramente es el comienzo para encontrar lo que realmente te gusta hacer.

–       Concéntrate en la meta no en el camino. Cuando pones en tu mente que es lo que quieres lograr, lo enfocas y amas con todo tu corazón, la manera de hacerlo se abrirá paso ante ti. Los seres humanos muchas veces nos concentramos en lo que no tenemos, en vez de lo que queremos. Caminos hay muchos, maneras de hacerlo hay muchas, búscala, no tiene que ser perfecta, solo recuerda, empieza y hazlo.

LA IDEA ES HACERLO, SOLO HACERLO, EL ÉXITO SE RESUME EN ESO.